lunes, 23 de abril de 2012

¿Qué pasa por tu mente el día después?


¿Qué te pasa por la cabeza el día después?. ¿Qué te queda en el recuerdo después de haber vivido tantas sensaciones contradictorias en tan poco tiempo?. Han pasado más de 24h desde que terminamos esa locura llamada MAMOVA y todavía estamos con el pensamiento en el cortafuegos, o en la subida a la ermita, o en la recta de meta…

Empezaba el día del MAMOVA para los Marchadores en el cuartel general. Risas, nervios, soplidos, frases de ánimo…pero como se dice en estos casos:”cada uno con la procesión por dentro”. Mi día empezaba a las 05:00h con el despertador dando las campanadas. Plato de espirales para desayunar y repaso del equipo que me llevo: gperderse, música, barritas, agua…y lo que más me ayudará sin saberlo, los palos.
Camino de Andilla vamos liberando la mente, tratando de olvidar donde vamos. Juanito nos cuenta historias de algún trabajo que ha hecho en Andilla, paramos en el punto de la carretera en el que, horas después pasaremos por debajo,…Viana va con su música detrás, con semblante serio. Se está concentrando.

Con una temperatura casi otoñal nos recibe La Pobleta. Gente por todas partes, manto de colores fosforescentes, carreras de calentamiento por aquí, estiramientos por allí. Nosotros, a lo nuestro. Tere nos sorprende con un vendaje-tensor, modelo azul primavera que se llevará durante todo este verano. Hacemos algunas bromas, relajamos el ambiente y nos reímos…algo nerviosos.

A partir de aquí todo muy rápido: Vamos hacia la meta, chavales ¡…Mica, aguántame el plátano que voy al baño¡ (os juro que es lo que me dijo Viana)…Que tal, Jaume?...Vamos corredoreeeeeess¡…Esos Marchadores siempre los últimos¡…3,2,1…

Salida lenta, buscando mi posición en la carrera durante la primera media maratón. Voy pasando gente, me pasa gente (sin cara??...dos personas saben el significado de esto). Ritmo, tengo que encontrar el ritmo. Pasamos de nuevo por La Pobleta, con el grupo estirado…ya tenemos el ritmo.

La subida hasta la ermita se me hace corta. Subo charrando con unos chicos de Valencia, a la marcha. Repostamos y seguimos camino del punto geodésico, final de la primera gran subida de la prueba. Andando, andando…muuu, paso, muuu, paso…voy detrás de un Misjueves al que le doy recuerdos para Ana y Francesc (no sé si os han llegado). Pasamos por el primer objetivo y las fuerzas están a tope. La bajada…pues eso, los que habéis pasado ya sabéis como está. Sin arriesgar, sin correr, sin forzar…mentira¡¡¡…me tiro “p’abajo” como un poseso…resbalones, tropezones…en mi mente sólo una idea: tengo que llegar a la media en menos de 2h30’ o Manolo me dirá que han llegado antes “pa na”. No paro ni a reponer en el corral. Sigo bajando a ritmo y…me encuentro a los Marchadores montando aún el chiringuito¡¡¡¡. Llevo 2h17’ en esta carrera…pero lo peor tiene que llegar aún. Hablo con rato con nuestros animadores particulares, un par de frases de ánimo y salgo pitando, animando a la gente a que aplauda…ni caso¡.

Y a 100m del paso recibo una inyección de moral que me pone por las nubes. Allí están los sufridores que van a aguantar toda la segunda vuelta de plantón en la meta para verme llegar. Jaime, Laura, Manolo, Inma, Avi y Jr bajan campo a través gritándome porque acaban de llegar.

Pero comienza mi infierno particular, que arrastraré hasta el punto geodésico de la segunda gran subida, y parte de la bajada. Mi cuerpo no asimila los alimentos y, tras meterme dos ibuprofenos para relajar la rodilla, vomito antes de llegar a andilla. El estómago está herido de muerte. Y aquí aparecen unos amigos que me acompañarán el resto de carrera, con los que discutiré en algún momento, me reiré con ellos, y recibirán algún que otro golpe: los palos. Salen a jugar al partido y me acompañan durante toda la subida. Ellos y un chico de…bueno, no sé de donde es, pero me da palique durante mucho rato. Llegando casi arriba, decido sentarme y mirar los pájaros un rato. Ha aparecido mi otra parte del infierno: la rodilla. Estiro, encojo, estiro, encojo…y seguimos. Corro, ando, corro, ando…y llego al final de la subida. Y se detiene el tiempo…al fondo veo un enemigo…solitario, por encima de todo lo que le rodea, observándonos, sabiendo que es superior a todo lo que estamos haciendo…allí está el Penyagolosa…oigo sus risas, clava sus miradas en nosotros…y pienso: eso sí que va a ser duro.

Empieza la bajada con un breve refrigerio. Parece que la rodilla me va a dar un respiro y decido reservar. Ando a paso ligero casi toda la bajada, corro donde me lo puedo permitir. Pasada por Oset y Artaj, donde agradezco los ánimos a unas pequeñas animadoras...y última subida.

Voy solo, nadie por delante, nadie por detrás…subiendo a mi ritmo, la rodilla tocando los coj…pero voy con los palos y subo a ritmo. De vez en cuando, parada de estiramiento y otra vez.
Cruzo el cortafuegos y las fuerzas empiezan a resentirse. Veo por delante a un corredor que va igual o peor que yo, de manera que aprieto y lo cojo. La idea es no subir sólo. Los que me conocen saben que odio correr solo.

Hola¡, digo yo. Hola¡, dice él. ¿Cómo te llamas?, pregunto yo. CORTAFUEGOS¡¡¡, gruñe desde los más profundo. Delante de mi se levanta el último obstáculo. Alguien por detrás dice que ahora sabe cómo se sentía Frodo después de todo el camino y antes de subir el Monte del Destino. En tono de ánimo le digo: Vamos, Sam, aquí no hay Golum. Unas risas y adelante. Subo con los palos, me molestan, los pliego, me molesta la mochila, la desabrocho del pecho, uso los palos, los alargo, ahora me molestan, los pliego y…ostras, haciendo el tonto con los palos y la mochila me he plantado arriba del cortafuegos…y no me he enterado.

Lanzo la última bajada camino de Mordor. La rodilla me obliga a parar cada 400 o 500 metros, estiro y sigo hasta la siguiente parada. Se me está haciendo largo. Pero al fondo se divisa el final, la moral por las nubes aunque las fuerzas y la forma física están en la reserva. Bajo con dos corredores de Correleliana, o como se escriba. Uno de ellos va tocado y aprovecho para no perder la conexión con ellos. Cruzamos la carretera, han desaparecido los dolores, no sé de donde salen las reservas, recupero el ritmo que había perdido muchos kilómetros atrás…paso la fuente…ando la pequeña subida del barranco…y al fondo veo unas caras conocidas. Han estado esperando más de 3 horas a que completara esta mitad. La moral se pone por las nubes, me animan…giro la esquina y veo el arco de meta…la mente en blanco…ya está…ya está…ya está. Fin de mi infierno por hoy.

Los Marchadores tardarán un poco más en llegar. Indescriptible la alegría de ver a Viana encarar la recta de meta, gritándole como un loco para que no desfallezca. Juan y Tomás vienen unos minutos por detrás, con una sonrisa que no borrarán en años, felices. Es un momento que posiblemente no olvidemos nunca, que nos acompañará cada vez que contemos esta odisea, donde Ulises habría salida derrotado pero nosotros hemos salida más fuertes.

En fin, Marchadores, aquí dejo mi crónica. Os invito a que nos mandéis la vuestra y la pondremos también. Cada uno habrá tenido unos apoyos y unas motivaciones, pero yo os agradezco las horas de entrenamiento que hemos compartido…y las que nos quedan. Estaba buscando una frase chula para terminar, pero en facebook se me ha ocurrido una: una locura no es tal si no hay un loco y gente que lo apoye. 

7 comentarios:

  1. http://www.youtube.com/watch?v=jjZOMqEnP-Q

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    1. Enhorabuena a todos, los que lo conseguisteis y los que lo intentaste, hay mas maratones que longanizas.
      Andrea el vídeo "perfet", eh Juan y otros que no son Juan también.

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  2. Para las chicas del grupo,

    No sabía que poner en la crónica porque no he encontrado las palabras para describir la aventura que tenéis que haber pasado. No hay suficientes elogios o buenas palabras para contar el esfuerzo y la voluntad que habéis puesto para llegar tan lejos.

    Habéis tenido un primer contacto con una gran prueba, no una media maratón de esas que hacemos para entrenar. Esta prueba es de las de verdad, de las que hacen mella en el recuerdo, de las que te dejan un sabor dulce aunque no la termines, porque habéis tenido el valor de prepararos y presentarle batalla. Y las guerras se ganan con batallas ganadas y perdidas.

    Algo me dice que no vais a permitir que os gane el MAMOVA. Aunque este año he dicho que no volvía ni atado con una cuerda, si el próximo año acometéis de nuevo esta locura me comprometo a ir con vosotras durante toda la vuelta...a vuestro ritmo, pero con una idea fija: terminarla.

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  3. Por cierto...SEGUNDO OBJETIVO CUMPLIDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO ¡¡¡¡

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    1. Mica: Una muy muy muy buena crónica, se me pusieron los pelos de punta, recordando mi experiencia el pasado año. Enhorabuena por tu logra y un consejo: " Escucha a tu cuerpo, en ocasiones es mas sabio que tu mente.

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  4. ¡UN DÍA PARA RECORDAR!

    Quién me iba a decir hace tres años cuando comencé a correr mis primeras carreras, sería capaz de completar un maratón y más uno de montaña. Me siento un privilegiado por haber conseguido en los últimos seis meses dos maratones, uno de asfalto y otro de montaña. Pero sobretodo por haberlo terminado con tan buenas sensaciones. Os animo a todos a que lo intentéis pues si yo lo he logrado, vosotros también lo podéis conseguir.

    Pues eso, una experiencia inolvidable, no caben en una pequeña crónica todas las sensaciones experimentadas.

    En MAMOVA, salimos los últimos, como de costumbre, empezamos trotando, tenemos mucha gente por delante,al pasar por La Pobleta, y encarar la primera senda, parecia un tapón de la rondalla de San Antón, seguimos andando y charlando, alguién se acuerda de Julián y José del año pasado. En la primera parada, alcanzamos a Jaume, y a Mónica, seguimos hacía la ermita, marca Juan la subida, yo me quedo con Jaume, y hablamos de los tiempos que queremos hacer, queremos intentar 6:30 h.
    En la cima todos juntos nos reagrupamos, alguien equivoca el camino, y
    me quedo en cabeza, bajando. Llegando al corral alcanzamos a dos chelvanos más y encaramos la bajada, hacía la media maratón, donde nos esperan el grupo de logística, ( fotos, cava, saludos...)Seguimos hacia Andilla, y segunda subida, Viana y yo juntos, Juanito reservando fuerzas. Llegamos al punto geodésico y empezamos a bajar, marca el paso Viana. Llegando a Osset todos juntos.Salimos hacía Artaj, y Juan con calambres, nos pasan los chelvanos,Mónica... En Artaj, de nuevo la logística en su puesto, reponemos fuerzas sólo nos queda el cortafuegos.Juanito sigue con sus calambres, parando de vez en cuando.
    Recibimos una llamada de Marie Claire,que se retiran en el Kilometro 27 por problemas de salud de Tere. La subida del cortafuegos, Viana prefiere subir en cabeza, yo imito a Julián gritando para dar animo. Estamos arriba, siguiente parada avituallamiento,y hacia adelante. Viana sigue en cabeza, ya no puede parar, decidimos continuar a ese paso hasta meta, donde yo esperaré a Juan si se retrasa, Viana quiere que lleguemos los tres juntos, no le importa el tiempo, pero yo le animo para que siga. Cruzamos la carretera y el sigue hacia meta, y yo espero a Juan, ha remontado muchas posiciones, subimos hacia el pueblo, y empezamos a trotar, despacio, HEMOS LLEGADO. Ahí esta Mica, que ha llegado hace mucho tiempo, animándonos, junto al resto de acompañantes.Indescriptible la sensacion, LO HEMOS CONSEGUIIIIIIDO.

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  5. Mañana vuelta al training tras el parón semanal postmamova...para aquellos que han corrido algunas grandes saben que es necesario...para los impacientes, cuidado con los tirones.

    En fin, otro objetivo cumplido. El siguiente está a menos de un mes...¿os habéis fijado que he dicho siguiente, y no último?...jajajajaja...tengo otro objetivo desde esta semana...objetivo dificil, duro, pero no imposible...ya lo veréis cuando me veáis cambiar las pautas de entrenamiento...ya lo veréis...jajajajaja

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